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Crisol Internacional: “Renacidos para un nuevo comienzo, Kunié”

Escrito por Andrea König Fleischer en Viernes, 04 Enero 2019. Publicado en Columnistas, Columnistas BCS , Crisol Internacional, Cultura, Sociedad

Si algo abunda al inicio de un Año Nuevo son  la alegría, los buenos deseos y propósitos para seguir adelante, particularmente proponernos ser mejores y más felices. Entre los anhelos siempre destacan la SALUD, el AMOR, la PROSPERIDAD y la ESTABILIDAD ECONÓMICA y por ello muchos prometen ser fieles a una dieta, no malgastar el dinero y ahorrar, y pasar más tiempo con la familia y los amigos, cultivar hobbies , viajar y aprender cosas nuevas, así como también algunos proponen un voluntariado o una obra caritativa. La lista de deseos y propósitos del Año Nuevo es extensa y tan variada como personas hay en el mundo pero las promesas desafortunadamente pronto se doblegan en su cumplimiento con ¡Lástima o Suspiro….! De todas formas algunos consideran que “era utópico poder cumplir la mitad de los objetivos...” mientras que otros persisten y siguen su camino esforzándose, conservando su optimismo y tratando de DAR MÁS DE Si CADA DÍA. Definitivamente está en cada uno de nosotros el lograr este esfuerzo y las metas propuestas  con base en la voluntad de no solamente tener un buen arranque del Año Nuevo, sino mantener su ritmo, como si fuéramos haciendo un ejercicio constante mental con el cuerpo, alma y corazón. Ahora bien, dicen que la Madre Naturaleza es sabia y llena de pequeños y grandes milagros, ¿por qué entonces nosotros no podemos dar un poco más de nosotros…? Alrededor del mundo existen estas pequeñas y grandes maravillas naturales  y Oceanía con sus miles de islas  está llena de ellas y un claro ejemplo de ello.

Una de estas bellezas naturales, digna de asombro y fascinación es la exótica Isla de Pinos o  en francés  Île des Pins, también llamada la "isla más cercana al paraíso" o  l'île la plus proche du paradis, ubicada al sureste de Nueva Caledonia, que guarda su mandato político,  sitio que habitan los nativos Canacos que lallaman Kunié. Este remoto lugar fue descubierto por el famoso Capitán Cook en el año de 1774, durante su segundo viaje de exploración a Nueva Zelanda. Cuando Cook vio desde lejos humo en el horizonte lo atribuyó a la presencia de asentamientos humanos y una vez desembarcado en sus playas divisó los abundantes bosques de pinos muy altos (Araucaria columnaris) que como majestuosas estatuas naturales, elegantes y a la vez vistosas son el saludo de bienvenida de los visitantes que arriben por mar, siendo los verdaderos pioneros de este magnífico lugar. Curiosamente también la Isla de Pinos se conoce en el mundo de la arqueología y prehistoria por la alfarería de un sitio llamado “Vache”, que fue habitado por el pueblo de losVao que durante la era pre-cristiana crearon también pinturas rupestres y alrededor de 400 túmulos funerarios en el centro de la isla que hoy nos trasmiten un gran legado cultural.

Con la llegada de los misioneros cristianos, tanto protestantes como católicos inició la evangelización en este remoto sitio y también la búsqueda de nuevos recursos, especias y fragancias, especialmente del valioso y aromático sándalo. Tras las primeras exploraciones la Isla de Kunié se convirtió en 1853 junto con Nueva Caledonia en una posesión francesa  de ultramar y durante casi veinte años fue centro penitenciario para más de 3 mil deportados políticos, creando amargos recuerdos para los prisioneros, separados de sus familias y exiliados de su tierra, en un rincón que les significó literalmente estar entre el paraíso y el infierno…

A pesar de su lejanía del resto del mundo, la ubicación relativamente estratégica de la Isla de Pinos le ayudo a fortalecer vínculos y alianzas con el exterior como por ejemplo crear una estrecha hermandad con la Isla Matsushima de Japón.  Hoy gracias a su excepcional fauna acuática y flora Kunié  con apenas 2 mil habitantes, en su mayoría melanesios, es una verdadera recomendación de viaje para los aventureros, especialmente para los amantes del buceo por el color azul turquesa de sus lagunas, sus amplias playas de arena fina y blanca, enmarcadas por el profundo verde de sus majestuosos pinos que en conjunto forman un paisaje espléndido y contrastante creando una postal imborrable. Así no fue mera coincidencia que en este lugar tan apartado y bello, sea un destino ideal para meditar y relajarse donde se construyó uno de los hoteles más lujosos del mundo Le Meridien. La Isla de Pinos invita también permite a sus visitantes la exploración en el amplio sentido de la palabra: ya sea  descendiendo a sus espectaculares grutas y cavernas que nos pueden conectar con su prehistoria, como por ejemplo la llamada “ Cueva del Paraíso”, que también permite “echarse un chapuzón” en sus cenotes; en  contraste con las Cuevas de Oumagne, cruzadas por un arroyo impresionante y salvaje y la Cueva de  Ouatchia, donde aún se conservan vistosas estalagmitas, además de otros secretos y misterios en sus cuevas submarinas, como si justo ahí fuera el origen de la vida misma…

Para disfrutar más de esta expedición también se puede recorrer la isla en bicicleta, pedalear por sus 18 km de largo o los 14 km de ancho y dar una u otra vuelta, hasta caer para levantarse como si este esfuerzo fuera un propósito de AÑO NUEVO y alegrarse de la maravilla natural que nos ofrece el paisaje a cada paso y con los vestigios culturales de su gente. Como sea esta joya en el Pacífico es efectivamente un lugar “Cerca del Paraíso”… un paraíso que se llama TIERRA y que TODOS habitamos y donde siempre deberíamos estar dispuestos a “Renacer para tener cada año un nuevo comienzo” y mejorar así nuestra limitada y particular estancia en ella

 


P.S.: https://www.entrepreneur.com/article/269431

https://www.newcaledonia.travel/au/business-directory/activities/kunie-island

https://playascalas.com/la-isla-de-los-pinos-en-nueva-caledonia/

https://www.pricetravel.com.mx/isla-de-los-pinos-y-alrededores#

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