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Chila de la Sal

Escrito por Ramón Ojeda Mestre-QEPD en Lunes, 01 Febrero 2016. Publicado en Cultura, Opinión, Política

 

Le debo al Ingeniero Aquiles Córdova Morán varias deferencias, muchas quizá, no importa, nunca se las podré pagar porque hay cosas o hechos que nunca se cubren. La vida no es sólo de intercambios materiales sino que cuenta con trasuntos axiales y axiológicos de gran elevación. Es decir, los seres humanos estamos más hechos de valores que de tangibles. En fin, aparte de que Aquiles Córdova Morán, sin duda el político más culto de nuestro país en el siglo XXI, me ha concedido una veintena de horas de su vida para hablar de filosofía, de arte, de política, de economía, de lucha social, de mexicanidad y de cultura, con una lucidez y memoria que sorprenden e hipnotizan y todo ello ante dos o tres cámaras de televisión que no pierden detalle o ángulo.

En las filmaciones de cine o de televisión los ángulos son cruciales, como en toda la vida y en la geometría euclidiana. No olvidemos la palabra agonía de donde viene. Tampoco los secretos herméticos o iniciáticos del hexágono o de los triángulos masónicos y los religiosos que hasta el propio billete de dólar los registra tozudamente. No nos perdamos, como dijo mi libidinosa prima, le debo a ese genio viviente de las ideas y de la organización social, el político más completo que se haya visto en los goznes de los siglos XX y XXI, Aquiles Córdova Morán, el haberme invitado a ir a Tecomatlán, la hermosa Atenas de la Mixteca, para ser testigo de honor de la XVIII Espartaqueada deportiva Antorchista, un impresionante encuentro de 17 mil jóvenes de todo el país que llegan a calar su fuerza, su energía sus habilidades y su alegría de vivir con otros sus iguales. Hubo música clásica y popular, bailes y deporte de toda índole, como dijo Shakeaspeare: you named it, you got it.

Pero ya estando en Tecomatlán, en el cómodo y limpio hotel Cencalli, veo que Homero Aguirre estaba abrumado de chamba y salí a explorar los alrededores. La cabra tira al monte y yo tiré hacia Oaxaca. Se me puede acusar de ludibrio pero no de menso, pues quien busca Oaxaca tiene la felicidad asegurada, y ahí le voy, en plena mixteca poblana hacia Huajuapan y de repente, después de pasar el Río Mixteco, el letrero milagroso: Chila de la Sal. Me ubiqué con el esclavizante aparejo: 18°07′00″N y 98°29′00″O y vi que esas son las coordenadas de un enigmático pueblo de  menos de 1500 habitantes. Precioso, pero sobre todo, con la magia de la sal. Sus salinas, en plena producción,  son una joya de la cultura y una prueba de la tradición de las bellas mujeres y hombres de la Mixteca Baja.

Nos apasiona este asunto, pues ya el día 17 de este mes llega la gente de Europa a organizar en Los Cabos, BCS, el Congreso Internacional de Antropología de la Sal (http://ethnosalro.uaic.ro/salt2015/) y (http://www.oem.com.mx/elsudcaliforniano/notas/n3927676.htm) y como México cuenta con un impresionante inventario de sitios históricos y actuales de producción de la sal y sobre todo una tradición sorprendente de usos mágicos, religiosos, industriales, científicos, culturales, gastronómicos, enológicos, caseínicos, eróticos, medicinales, militares, espaciales y  astronáuticos de la sal, este Congreso pinta para ser una verdadera delicia para todo público y por ello las mejores Universidades se han comprometido. No olvidemos que México es el país que tiene la salinera más grande del mundo, allá junto a la hermosísima área natural protegida de la Reserva del Vizcaíno en Guerrero Negro, BCS. Que Huixtocíhuatl, la diosa azteca de la sal, lo proteja. https://www.sidestone.com/bookshop/archaeology-of-salt

 

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Ramón Ojeda Mestre-QEPD

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