
Crisol Internacional: Chapuzón a las ecotermales, Costa Rica
A medida que aumentan las temperaturas, nuestro organismo anhela y necesita refrescarse y relajarse. Existen muchas formas de lograrlo, y una de las más ancestrales es un baño en aguas termales. Desde tiempos antiguos en Mesoamérica, algunos de estos rituales se conocieron como temazcal, "baño de vapor" o "casa de baño de vapor", los cuales desempeñaron un papel importante en la vida social y religiosa. La mayoría de los vestigios arqueológicos de temazcales se han localizado dentro de centros ceremoniales, frecuentemente asociados a juegos de pelota, y su construcción era similar a la de palacios y templos.
Costa Rica es uno de los países con mayor biodiversidad, albergando más de 500,000 especies. Sus aguas termales también poseen una gran relevancia histórica, cultural y, por supuesto, para el bienestar físico y mental. De hecho, está científicamente comprobado que estas aguas ofrecen diversos beneficios para la salud, como la relajación, el alivio de tensiones musculares y óseas, la mejora de la circulación y el cuidado de la piel, gracias a sus propiedades antisépticas. Además, poseen un efecto depurativo sobre el sistema digestivo y ayudan a la eliminación de toxinas, por lo que pueden considerarse un recurso regenerativo. Especialistas en salud afirman que "el agua termal es un catalizador de transformación, una fuerza geológica cargada de minerales, energía y memoria, capaz de regenerar personas, paisajes, economías locales y vínculos humanos con la naturaleza".
Por esta razón, particularmente en regiones como La Fortuna de San Carlos, se ha comenzado a comprender el valor social, ecológico y económico de este recurso único. Resulta curioso que, anteriormente, los agricultores consideraran las aguas termales como un inconveniente para la ganadería y los cultivos, argumentando que eran tierras estériles donde el pasto no crecía bien y las vacas no bebían de esas aguas. Esto cambió al redescubrirse su valor estratégico para el turismo, no solo local, sino de alta gama y competitivo a nivel mundial. Actualmente, genera importantes fuentes de trabajo a través de inversiones hoteleras, gastronómicas y del sector del bienestar (wellness), sirviendo de base para experiencias sostenibles de senderismo, cultura y turismo rural responsable en beneficio de la comunidad.
Así, se abrieron las primeras piscinas termales públicas, cimentando su desarrollo sobre alianzas comunitarias y enlaces efectivos con agencias gubernamentales y organizaciones civiles. Esto permite hoy en día la conexión entre naturaleza y bienestar, convirtiendo la zona en un destino de ecoturismo de fama mundial.
Cabe mencionar que el desarrollo de estas llamadas "ecotermales" ha tenido un alto impacto económico, al integrar 10 sectores distintos, incluyendo transporte, alimentación, agricultura, arte y cultura. Esto genera un efecto multiplicador positivo que crea estabilidad en las comunidades involucradas. Además, desde un inicio se han aplicado buenas prácticas ambientales, tales como "sistemas cerrados de recirculación de agua, tratamiento de aguas residuales y programas de reforestación", reflejando una alta conciencia ambiental por parte de los empresarios.
Asimismo, es importante destacar que las aguas termales de La Fortuna otorgan un sentido de identidad local y orgullo comunitario, al formar parte del patrimonio compartido de la región. En este contexto, se construyó una Escuela de Atención Prioritaria con enseñanza de inglés desde la primaria pública, lo que permitirá a los alumnos en el futuro acceder a mejores empleos, crear sus propias empresas y participar activamente en la economía turística de su territorio. "El turismo no los desplaza, los empodera".
Y si este "chapuzón a las ecotermales" fuera poco, también se puede disfrutar de una terapia de bosque. Esta consiste en recorrer, con guía, los senderos más asombrosos de sus zonas boscosas, respirando hondo, caminando lentamente y practicando una percepción sensorial profunda. Según la ciencia, esto ayuda a reducir el cortisol y el estrés crónico, mejora la presión arterial y el ritmo cardíaco, estimula el sistema inmunológico y aporta claridad mental, tras pasar por un proceso de desintoxicación.
Uno de los aspectos más sobresalientes del desarrollo de las ecotermales en Costa Rica es su modelo basado en una visión regenerativa real. Este toma como base para la planeación y ejecución de proyectos la ciencia, la regulación, los conocimientos ancestrales, el respeto al valor de las comunidades y una innovación empresarial compatible con la creación de bienestar colectivo y la conservación del territorio a futuro.
Así, el visitante a estas aguas regenerativas se llevará muchas impresiones, recuerdos y seguramente una aventura bien disfrutada, tras su "chapuzón a las ecotermales" y haber consumido localmente. Tal vez recuerde el mensaje del naturalista David Attenborough: "El mundo está cambiando. Y dependemos totalmente de él. Nos proporciona alimento, agua y aire. Es lo más valioso que tenemos y debemos protegerlo".
P.S.: https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/el-temazcal-el-bano-de-vapor-prehispanico
https://www.cet-cr.org/es/post/agua-termal-y-sostenibilidad
https://ecotermalesfortuna.cr/







