• werr
  • wer
  • weeee

Crisol Internacional: “En búsqueda de el otro Dorado, el de Rapa Nui”

Escrito por Andrea König Fleischer en Domingo, 25 Enero 2026. Publicado en Andrea König Fleischer, Conoces a Nuestros Colaboradores, Crisol Internacional


Siglo tras siglo ha continuado la búsqueda de la eterna juventud no solamente por los científicos, sino también los aventureros y personas como tú y yo. Sin embargo, hasta la fecha aún no ha sido posible encontrarla y mucho menos dominarla. No obstante, y mientras eso podría ocurrir tanto la industria farmacéutica como la cosmética se sigue aprovechando masivamente de nuestro afán de querer parecer más jóvenes de lo que marca nuestro reloj biológico. Desde la antigüedad los sabios filósofos como Platón ya manifestaban con certeza de “no perecer por completo cuando se muere, y explica por boca de Sócrates: “la supervivencia del alma al cuerpo, la reminiscencia, la preexistencia del alma, la inmaterialidad, indisolubilidad, la libertad del alma y finalmente su inmortalidad….”, mientras Aristóteles afirmaba que “sólo la inteligencia era Inmortal.”, idea que se retomo por algunos filósofos durante el Renacimiento y que tanto la medicina como las ciencias actuales han retomado como materia de estudio y de mucho interés.
Invariablemente, el tema de la longevidad sigue en boga y gracias a los desarrollos científicos como por ejemplo la llegada de las vacunas, medicinas y operaciones cada vez más sofisticadas, la expectativa de vida se ha podido prolongar durante el último siglo prácticamente al doble y hoy la esperanza de vida promedio es mayor a los setenta años a nivel mundial, un dato asombroso y una realidad de la cual deberíamos estar muy AGRADECIDOS.
Dentro de este mismo contexto las expediciones de los científicos, especializados en medicina ya no conocen fronteras y tampoco le temen en descifrar algunas leyendas o mitos acerca de curaciones arcaicas, para no llamarlos milagros y viajar literalmente al “Centro de la Tierra” como fue el caso de explorar a la Isla de Pascua, conocida también en su lengua nativa como Rapa Nui, ubicada frente a las costas chilenas y de origen volcánica. La expedición ocurrió ya hace más de seis décadas en 1964 cuando el microbiólogo Georges Nógrády junto con un equipo de 40 científicos viajó desde Canadá para estudiar la cultura, medio ambiente y las enfermedades de este aislado y singular lugar, divido en casi 70 parcelas, tomando muestras de cada una y encontrando esporas de tétano en una de ellas, siendo posteriormente examinados en los laboratorios de Ayerst donde los científicos trataban de aislar microorganismos de la tierra de “Rapa Nui”, coaccionarlos para que se reprodujeran y luego analizar las sustancias que producían para desarrollar nuevas medicinas, tarea esencial de muchos laboratorios y documentado en los reportes del microbiólogo Surenda Nath Sehgal.
Uno de los hallazgos y desarrollos más sobresalientes de aquella época fue “la bacteria Streptomyces hygroscopicus, con que se produjo un compuesto, un producto natural aislado en 1972 al que llamaron rapamicina, en honor a Rapa Nui. A la vez los mismos científicos descubrieron que esta sustancia era buena para inhibir el crecimiento de hongos… pero surgió un problema: también resultó ser un imunosupresor, es decir dejaba el cuerpo tratado sin defensas; entonces surgió el conflicto de suministrar las dosis apropiadas para suprimir una infección fúngica sin desatar una bacteriana; curiosamente los ratones de laboratorio NO se morían y el Dr. Sehgal llegó a la conclusión que “este compuesto parecía poseer propiedades novedosas, que podían impedir que células cancerígenas se multiplicarán. El Instituto Nacional del Cáncer de EU (CIN) clasificó el hecho como “fantástico”, entonces su trabajo en Canadá termino para trasladarse junto con su familia a Princeton, Nueva Jersey. El proyecto de la rapamicina se suspendió por motivos de negocios, pero la perseverancia del Dr. Sehgal lo impulso de llevarse clandestinamente unas dosis y según el testimonio de su hijo Ajai:”Lo metió en pequeños frascos de vidrio, poniéndolos en el congelador, marcados con una etiqueta que decía NO COMER…ya que parecía helado que duró cinco años en su escondite…”
Para fines de la década de los años ochentas los trasplantes de órganos mundialmente dejaron de ser ciencia ficción y para aquellas operaciones se requerían imunosurspresores al momento de valorar la aceptación o rechazo del nuevo órgano y así fue que la rapamicina que seguía en perfectas condiciones podría ofrecer una solución y fue hasta 1987 que se reveló públicamente cómo había sido traída desde “el centro de la Tierra”, Rapa Nui… para darle una segunda oportunidad a los pacientes. Tras varios años de estudios clínicos exitosos la hoy más conocida Rapamune fue aprobada en 1999 por la FDA (Food and Drug Administration) de los Estados Unidos, y con este grandioso hallazgo revolucionar a la medicina y por lo mismo darle a muchas personas una vida más larga, incluyendo la del mismo Dr. Sehgal suya cuando se detectó un cáncer de colon pudiendo extender su vida por más de cuatro años y diciendo en su lecho de muerte: “lo más estúpido que hice fue dejar de tomar mi medicina…”
Su legado ha sido reconocido alrededor del mundo, salvando a millones de pacientes de diversas enfermedades prolongando su vida y definitivamente puso en alto a aquellas islas tan remotas que son las Islas de Pascuas donde realmente inició el milagro. Además, haciéndonos recordar una célebre expresión del Dr. Christian Barnard, pionero en el trasplante de órganos: “Haciendo trasplantes de corazón he salvado 10 vidas. Si me hubiera centrado antes en la medicina preventiva habría podido salvar 150 millones de vidas…


P.S.: https://www.bbc.com/mundo/noticias-57389229
https://www.nytimes.com/es/2024/09/24/espanol/estilos-de-vida/rapamicina-antienvejecimiento-riesgos-beneficios.html

 

Acerca del Autor

Déje un comentario

Estás comentando como invitado.