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Crisol Internacional: “Encuentro con la Muerte, Liberia”

Escrito por Andrea König Fleischer en Viernes, 02 Noviembre 2018. Publicado en Columnistas, Columnistas BCS , Crisol Internacional, Cultura, Sociedad

La muerte forma parte de nuestro ciclo de vida o más bien del final. En vida también conscientemente o inconscientemente nos  acercarnos a ella, ya que todos hemos escuchado alguna historia o aventura que la incluye y también existen aquellas experiencias compartidas que hablan de un punto donde al parecer “volvimos a nacer”, es decir, que estuvimos a punto de perder la vida en un accidente, incidente o suceso peligroso pero que afortunadamente nos salvamos “milagrosamente”. Los cultos a la muerte varían con las costumbres y tradiciones de cada país y en México la tradición se remonta a los tiempos prehispánicos, cuando los indígenas incluían a la muerte en sus expresiones culturales y religiosas como un eterno binomio vida-muerte, enterrando a sus muertos con objetos que habían utilizado y atesorado en vida y que les podían ayudar en su transición hacia “el más allá”. Así fue que el altar de muertos o la ofrenda a los difuntos se propago y hoy esa tradición  ya ha sido reconocida como un Patrimonio de la Humanidad  por la UNESCO. Recordemos también que en el antiguo Imperio de Egipto los muertos de las clases monárquicas eran momificados para resguardar el cuerpo y poder irse a la eternidad donde según las creencias seguirán viviendo y para ello se preparaban diversas ofrendas y conjuros sobre el cuerpo. Mientras que en Oriente, en el Tíbet, cuando alguien ha muerto su cuerpo se queda durante tres días en una habitación donde los monjes los acompañan con cantos y oraciones y al tercer día el cuerpo es llevado a la montaña para ser diseccionado en  el “funeral celeste” como ofrenda a Buda. En la India según la casta, los ritos funerales consisten en envolver el cuerpo en tela blanca, la cremación y posteriormente el esparcimiento de las cenizas con flores en el rio. Bajo el Judaísmo  los enlutados no deben comer carne,  tampoco festejar durante los días de luto, ni cortarse el pelo y el entierro debe realizarse inmediatamente después de la limpieza y purificación del cuerpo. En China a diferencia de Occidente, no hay una separación del cuerpo y del alma: los rituales chinos buscan la armonía entre ambas partes, la  muerte no es el fin, sino la continuación de un intercambio entre vivos y muertos, el incienso y la música aún son parte de las ofrendas para establecer ese vínculo con el más allá

Ahora bien en el vasto continente de África los rituales en torno a la muerte varían ampliamente según la región y el grupo o la etnia de que se trate, mezclando supersticiones y creencias religiosas que siempre están acompañados por bailes y cánticos. También se considera que el alma del difunto está presente en todos los rituales y puede convertirse en una protección para los vivos. El entierro está acompañado por el sacrificio de animales y hasta la quema de la casa del difunto para ahuyentar y espantar a los malos espíritus. Se trata de rituales folklóricos, coloridos muy intensos, y Liberia  nación ubicada  en la Costa Oeste de África no es la excepción de estas costumbres. A pesar del paso del tiempo y del lento arribo de la  modernidad el liberiano es bastante supersticioso, aferrándose a cualquier existencia, tanto espiritual, religiosa o sectorial con tal de mitigar y superar su miedo e incertidumbre hacia “el más allá” con ritos y manifestaciones variadas de fe. De esta manera se practican simultáneamente rituales ancestrales y actos religiosos más modernos como si fueran un doble escudo de protección o  una salvaguarda al Paraíso

Existe el respeto y culto a los muertos e  incluso creyendo que ellos siguen vivos y participan en el quehacer de sus comunidades, así hay sectarios de tribu que adoran e incluso idolatran a  seres vivos, especialmente a los “mamíferos salvajes”, creyendo que puede ser una ser humano transformado el que a la vez les brinda protección, seguridad y prosperidad. A la par es posible ver un liberiano con la Biblia bajo el brazo o ponerse la indumentaria masónica o en su caso la tribal para celebrar alguna festividad de la tribu lo que es perfectamente habitual… como ir la misa en domingo y pedir perdón a Dios  en la homilía que son actos muy respetados. La vida espiritual en Liberia es sin duda intensa, vista desde la perspectiva de Occidente llena de dualidades, con escepticismo y prejuicios, pero indudablemente interesante desde el punto de vista antropológico y social, ya que para poder dominar el miedo a los espíritus de los familiares y amigos difuntos, recurren a cultos, que incluyen rituales, sacrificios, ceremonias de magia tanto para  fines benéficos, la llamada “magia blanca” o bien maleficios  derivados de la  “magia negra”. Cabe resaltar que en Liberia como en el resto de África los muertos son venerados y respetados, hay zonas en el centro de Liberia que carecen de cementerios y por lo mismo entierran a sus difuntos en los bosques e incluso cerca o debajo de sus casas como sucede en la comunidad de Lofa (Gussis) donde prevalece la costumbre de enterrarlos dentro de la casa o bajo techo o bien en sus porches, para que su alma se quede en el seno familiar y tampoco nos debería sorprender al pasar por estas comunidades el ver a personas sentadas encima de la “tumbas”. De esta manera los familiares creen que el muerto sigue compartiendo el día a día con ellos, les “protege, asesora e inclusive castiga”. Si el difunto fue parte de una secta, sus compañeros entierran su cuerpo en un lugar secreto.

Cualquiera que sea  la creencia o fe de cada uno de nosotros, lo cierto es que  todos estos “Encuentros con la muerte” en África y particularmente en Liberia,se acompañan  con grandes tradiciones y celebraciones festivas y religiosas, dependiendo también de la posición social, política y económica del difunto de la comunidad. También es una costumbre sagrada mantener el cuerpo por días sin importar la distancia ya sea si viven lejos o incluso en otro continente; por lo que a veces la “despedida” puede tomar hasta semanas, tiempo en que la mortuoria aplicará “formol” al difunto para evitar la descomposición y  es un  ritual  casi sagrado de “pasear” al muerto de poblado en poblado con respeto y dignidad, acompañado incluso por la  buena costumbre de brindar con “jugo de caña” a su salud y el de su familia...

 

 

P.S.: https://culturacolectiva.com/historia/rituales-alrededor-de-la-muerte-en-el-mundo/

http://unavidaenafrica.blogspot.com/2010/02/el-culto-al-muerto.html

http://masalladeltercermundo.blogspot.es/1399808843/el-culto-a-los-muertos-en-africa/

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