• werr
  • wer
  • weeee

Crisol Internacional: ”Leyendas de amor y tradiciones samoanas”

Escrito por Andrea König Fleischer en Viernes, 30 Enero 2026. Publicado en Conoces a Nuestros Colaboradores, Crisol Internacional

Vaya: aun en tiempos de crisis es el amor, un amor sincero e incondicional  que puede  motivarnos  para salir adelante y enfrentar los obstáculos que se nos presentan. Todos aquellos que duden de estas palabras tienen una gran oportunidad de ponerlo a prueba, y tal vez seguirle también a la cita ya clásica de Wiliam Shakespeare quien decía que “El amor consuela como el resplandor del sol después de la lluvia…”

Así, abundan las leyendas e historias de amor alrededor del mundo, indistintas de clases sociales, razas y creencias. Las remotas Islas de Samoa, ubicadas  en el Pacífico a una distancia aproximada de tres mil kilómetros al Suroeste de Hawái son una tierra muy fértil de aquellas historias y cuentos románticos, de los cuales algunos afortunadamente han sobrevivido el paso del tiempo y la modernidad. Nos referimos justo a las islas conocidas hoy como la Samoa Americana, conocida en su lengua nativa como la “Tierra Sagrada” y regida en un principio por creencias en el cosmos que reconoce la interdependencia entre los humanos y su entorno. De esta manera, surgió el cuento de “Los amantes náufragos o Amor eterno”. Cuenta esta  bella y triste  historia  que: “Dos amantes, Fatu y Futi, emprendieron un viaje desde Upolu (Samoa) a Tutuila, la isla más grande de la Samoa Americana . Tras semanas en el mar, su viaje se tornó peligroso cuando su canoa se volcó durante una violenta tormenta y fueron catapultados al océano, perdidos y desesperados, nadaron durante días antes de acercarse a Tutuila, donde se ahogaron justo antes de llegar a la orilla. Los amantes se convirtieron en dos rocas florecientes, protegiéndose mutuamente y protegiéndose  uno al otro por la eternidad…”

Sorprendentemente el cuento o mito duró por siempre y hoy día estas majestuosas rocas, también conocidas como Roca Maceta están vigilando como fieles guardianes la entrada al “Puerto de Pago Pago”, uno de los puertos más misteriosos por su exuberante vegetación con marcados valles, tupidos bosques selváticos y una costa muy fértil, convirtiéndose también en uno de los puertos más protegidos del Pacífico por su entorno natural, que en un momento histórico fue una de las bases navales estadounidenses más  estratégicas y escondidas para fines del siglo XIX. Sin lugar a dudas se trata de un lugar ideal para crear, contar y recordar historias y tradiciones ancestrales.

En estas islas que para muchos son paradisiacas también se relata la historia de “Sina y el atún o un amor no correspondido”, que narra que: “Sina era una hermosa princesa de larga cabellera negra y piel bronceada, la más hermosa de su aldea. Sin que ella lo supiera, un atún (anguila) la espiaba mientras se bañaba en el arroyo todos los días y se enamoró perdidamente de ella. Al no corresponderle, el atún se sumió en una desesperación mortal. Con su último aliento, le imploró que le cortara la cabeza después de su muerte y la enterrarlo. De su cuerpo crecería la palma, o lo que se considera en estas islas como el árbol de la vida.”

Sus hojas podrían usarse para tejer esferas y construir refugios, y la leche de coco sustentaría la vida  de todos sus descendientes: la máxima proclamación de su amor eterno…” 

Aquel cuento tuvo mucho impacto en las primeras civilizaciones samoanas, convirtiendo la palma de coco en el árbol de la vida, y es considerado un regalo divino debido a sus diversos usos y beneficios. Definitivamente la palma de coco ha sido una parte fundamental en la agricultura y por ende en el sustento de los habitantes de la isla. Es tan popular que su cáscara se utiliza para almacenar agua en las largas travesías oceánicas, y sus frutos se siguen aprovechando  de muchas maneras, como por ejemplo la pulpa acompaña la preparación de diversos platillos típicos para darles mejor sabor, el aceite se emplea en la sua, los baños y ofrendas ceremoniales. Los subproductos  como la cáscara y las hojas de palma se siguen incorporando a la elaboración de utensilios como recipientes, cestas y artesanías que siempre reflejan la  esencia y tradición de un pueblo.

También se siguen contando las historias de “Venganza de un amante o Aloaloalela y el sol” que narra que: “Una pareja de ancianos dio a luz a dos hijas: Aloaloalela y Sautia. Cuando Aloaloalela se convirtió en una hermosa joven, el Sol exigió casarse con ella, y pronto quedó embarazada. Juntas, las hermanas idearon un plan para huir, y un día se lanzaron al mar y nadaron. No pasó mucho tiempo antes de que Aloaloalea entrara en labor de parto y diera a luz en pleno océano. El Dios Tagaloalagi vio el agua ensangrentada desde arriba y recuperó al bebé para criarlo como si fuera suyo. Se apiadó de las hermanas y creó un sencillo pedazo de tierra para que descansaran….”, que algunos creen que fueron estas bellas y remotas islas de Samoa, para algunos de ensueño, para otros un idilio engañoso… pero indudablemente llenas de naturaleza sorprendente, “Leyendas de amor y tradiciones...” o como bien decía un dicho anónimo: ”La voz del mar le habla al alma...”

 

P.S.:https://www.dfat.gov.au/geo/american-samoa/american-samoa-country-brief

https://www.nationalgeographic.com/travel/article/dreamy-photos-love-legends-american-samoa

 

Acerca del Autor

Déje un comentario

Estás comentando como invitado.