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Crisol Internacional: “Mamá… te necesito?!”

Escrito por Andrea König Fleischer en Viernes, 08 Mayo 2026. Publicado en Conoces a Nuestros Colaboradores, Crisol Internacional


Los recuerdos e historias de nuestras madres son tan complejas como fugaces, llenos de matices, claroscuros y altibajos, sin embargo son de los más significativos y trascendentes en nuestras vidas, porque ellas nos formaron, educaron, guiaron y siempre nos acompañaran consciente o inconscientemente. Ellas hicieron la diferencia en nuestro camino desde nuestra concepción hasta la vida adulta, para bien o mal con su ejemplo que queríamos seguir, ignorar o abandonar, pero siempre estaban y siempre estarán, ellas: las MADRES.
La imagen de la madre es culturalmente muy diversa, y hasta difícil de comprender debido a las figuras y conceptos que se han creado y tejido alrededor de ella: «la madre sagrada, abnegada, sacrificada, luchadora, de súper poderes…perfecta«, PERO también habrá tristemente experiencias no siempre positivas en la memoria de algunos niños, jóvenes y adultos, abandonados, maltratados e ignorados en su camino. Cada uno de nosotros tendrá su propia historia que narrar u ocultar pero nunca jamás olvidar. A pesar de los contrastes que ellas han marcado en nuestra vida es positivo sacar un balance de estas vivencias, tomando en cuenta que la vida “no siempre se viste de color rosa”, pero contrariamente a las adversidades, la mayoría de las madres han sabido y saben resolver y superar situaciones difíciles y actuar sensatamente para proteger a sus hijos ayer, hoy y siempre en cualquier parte del mundo.
Todos somos hijas e hijos de alguien y este alguien se llama MAMÁ. La Real Academia Española revela el siguiente origen etimológico de la palabra madre:» Del latín mater, -tris. « A la vez, Joan Corominas y José A. Pascual, estudiosos de la etimología española, consideran que «La acepción madre es tan antigua como el idioma”, y que ya aparecía frecuentemente en las jarchas mozárabes o textos literarios transmitidas por poetas del siglo XI y XII«. Asimismo, también hay otros términos, aunque con más influencia en el ámbito religioso y en las distintas denominaciones a la Virgen María, por ejemplo: “Mater Christi” (madre de Cristo), “Mater Dei” (madre de Dios), “Regina Mater” (Reina Madre).
A estas expresiones derivadas del vocablo originario “mater” que presentan un gran valor social y religioso, se les suman las dos primeras acepciones como »‘Hembra que ha parido, hembra respecto de su hijo o hijos’. Con respecto a la primera, que se ha usado desde los primeros diccionarios, se trata de una designación mucho más específica y biológica determinada por el embarazo. Sin embargo, en la segunda, que aparece apenas en 1869, aunque en lugar de “hembra”, decía “madre”, se amplía el contexto de su uso considerando como rasgo pertinente: “la posesión o tenencia de hijos”, es decir, ya no solo se referiría a madre como la que los alumbra, sino también la que los cría, ya sea por medio de una adopción formal o por otras circunstancias. Dicho de otra forma y más resumida: el concepto de la madre ha evolucionado sustancialmente con el paso del tiempo.
Asimismo, existen investigaciones etimológicas que consideran su origen como una expresión coloquial, usada principalmente en el lenguaje infantil, que habría sido adaptada del término francés “mamam”. Aunque también podría provenir del latín “mamma” referida a la “mama o pecho”. A su vez existen múltiples concepciones en diversos contextos como popularmente difundido por la radio o la televisión las designas como “amas de casa”, “dueñas del hogar”, “las señitos”; o en la escuela, “madres de familia”, dependiendo su definición siempre del contexto histórico y social.
Sea como sea la apreciación y valoración de nuestras madres, tanto terrenal o espiritual, siempre surgen nuevas expresiones, modismos, piropos de todo estilo, y definitivamente como madre sólo hay UNA; única, especial, amorosa, tierna y robusta a la vez en su manera de ser, vivir, luchar y velar por su hijo. No nos olvidemos que no todos los embarazos y partos y postpartos son fáciles, que la alimentación y educación de los hijos en cualquier tiempo y contexto han sido un desafío que a veces se complica y se juzga antes de conocer a fondo las circunstancias. También vale la pena recordar los momentos de compañía de mamá, de escucharnos, dar consejos y consuelo, apapachar, curar uno u otra herida, limpiar el tiradero, alentar cuando nuestras penas parecían enormes, componer nuestro corazón roto en tiempos rebeldes de nuestra juventud o adultez cuando tal vez ni entendíamos su mensaje de ánimo y apoyo incondicional.
Quién no se acuerda en los tiempos modernos de las tareas escolares, de las cartulinas y monografías olvidadas, del lonche rico, a veces repetido, pero siempre estaba, los disfraces de todo tipo de animalitos, criaturas extrañas con adornos de objetos bizarros. Ella sabía cómo adaptar cualquier trozo de tela, cartoncito, listón, color, forma para crear una magia inolvidable y si las cosas no salían tan bien como esperábamos, también estaba a nuestro lado…Tenía la capacidad de convertir una nota mala en una nueva oportunidad para estudiar y prepararnos mejor, de dejarnos un mensaje con un recado de cariño y amor para seguir adelante y superar las penas y el dolor. Mama… te necesito… ¡, aún puede ser el deseo de muchos, el profundo recuerdo de algunos y por siempre una realidad imborrable cuando se tome la decisión de ser madre…


P.S.: https://www.udep.edu.pe/castellanoactual/origen-de-las-palabras-madre-y-mama/

 

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