
Crisol Internacional: “Pasos pausados por Palaos”
El mundo isleño siempre ha cabido en nuestros sueños y fantasías más exóticas porque simboliza justo eso: ilusiones y anhelos de un mundo lleno de aventuras. Muchos de nosotros crecimos con las novelas de Robinson Crusoe, La Isla del Tesoro y hasta con Peter Pan…confabulando y recreando en nuestras mentes, historias de mundos ideales, mundos de una naturaleza prístina, pura, exuberante, envolvente y, en todos los sentidos: mágicos.
Afortunadamente se estima que aún hay más de un millón de islas en total, dependiendo de las definiciones precisas de isla, y la gran mayoría de ellas están deshabitadas, perfectos sitios para nuestros sueños e imaginaciones, mientras que apenas 11 mil islas están habitadas. Según estudios más recientes, las zonas polares cuentan con las islas deshabitadas más grandes, justo alrededor del Círculo Ártico debido a su clima gélido que impide los asentamientos humanos permanentes, mientras Europa, para sorpresa de muchos, precisamente Suecia encabeza la lista mundial con más de 267,000 islas, la inmensa mayoría deshabitadas.
Oceanía a la vez, a pesar de ser un continente insular con miles de islas, muchas de ellas se encuentran muy remotas y deshabitadas. Es justo ahí, donde se ubica la República de Palaos en el extremo Suroeste de la Micronesia cuyo nombre significa derivado de sus lenguas ancestrales beluu o aldea; está conformada por trescientos cuarenta islas de origen volcánico y coralino inmersas en el Mar de Filipinas. Se puede considerar a Palaos como un auténtico paraíso insular escondido, ya que el archipiélago está rodeado por el vasto océano Pacífico y se encuentra a 640 kilómetros al norte de Papúa Nueva Guinea, a 880 kilómetros al este de Filipinas y a 1280 kilómetros al suroeste de Guam. Además cuenta con una historia interesante, llena de contrastes debido a la influencia de las diversas fuerzas coloniales que la trataron de controlarla: España, Alemania, Japón y Estados Unidos, y que fueron considerando en todo momento el valor geoestratégico de las islas.
Cuando Palaos fue parte del Imperio Español sorprendentemente las islas formaron parte de la Capitanía General de Filipinas del Imperio Español, hasta que fueron vendidas en 1899 al Imperio Alemán tras perder la guerra hispano-estadounidense en 1898, acuerdo comercial que duró poco ya que antes de la Primera Guerra Mundial, Alemania tuvo que cederlas a Japón. Este cambio de dominio colonial motivó una ley de promulgar el japonés como lengua oficial que hasta la fecha no ha sido modificada. Como Palaos formó parte del Imperio Japonés, su influencia o herencia colonial que ha perdurado más de un siglo, no solo en el idioma sino también en algunas tradiciones y costumbres del Nipón como por ejemplo recibir al visitante con una buena taza de té, guardar respeto al saludo y llevar a cabo sus ceremonias…
Palaos es de los únicos tres países en el mundo, cuya bandera muestra un círculo sobre un fondo plano, en este caso un disco amarillo sobre fondo azul, representando la luna sobre el vasto océano; con esta simbología sus habitantes nativos querían expresar que la luna llena indica el mejor momento para la actividad humana, y es un símbolo de paz y tranquilidad.
Dando pasos por sus islas el visitante se puede dar cuenta que a pesar de Palaos es relativamente pequeña en superficie, rebosa de ambiciones grandes, ya que su gestión ambiental siempre ha sido la filosofía de los palauanos, quienes saben que el futuro de su país depende de la salud de sus arrecifes, selvas y playas que esconden unos auténticos tesoros naturales, prueba de ellos es el Santuario de los Tiburones, primero sui generis que se estableció en el año 2009, prohibiendo la pesca comercial de tiburones en un área de 600 000 kilómetros cuadrados de océano, incluyendo su Zona Económica Exclusiva, asimismo estableció medidas de protección internacional contra la pesca de tiburones. También cuenta con dos especies de medusa que habitan en el famoso y pintoresco lago de las Medusas en la isla de Eil Malk: Mastigias papua y Aurelia aurita. Además, en las aguas de Palaos abunda la vida marina, incluyendo más de 500 especies de coral y 1300 tipos de peces y por su increíble belleza natural y biodiversidad, Palaos está considerado uno de los mejores destinos de buceo en el mundo…
Durante estos “Pasos pausados por Palaos” su caminante también puede hallar cinco especies de moluscos terrestres del género Aaadonta que son endémicas de Palaos: A. kinlochi, A. irregularis, A. fuscozonata, A. constricta y A. pelewana, además de una flora exuberante que consta según los botánicos de unas 1260 especies y variedades de plantas, 830 de las cuales son nativas, como el iónico bejuco de playa, el pino australiano, el pandanus o pino tornillo que crece en climas tropicales, así como varias especies de palmas y de helechos. En fin como diría San Agustín: “El mundo es un libro y aquellos que no viajan sólo leen la primera página…”
P.S.: https://coleccionandoarenas.com/10-curiosidades-acerca-de-palaos/
https://sustainabletravel.org/project/palau-carbon-neutral-tourism-destination/








