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Crisol Internacional: “Un pedacito del Centro de la Tierra, Socotra, Yemen”

Escrito por Andrea König Fleischer en Viernes, 09 Noviembre 2018. Publicado en Columnistas, Columnistas BCS , Crisol Internacional, Cultura, Sociedad

A pesar de que aún hay opiniones que niegan rotundamente que estamos viviendo y provocando la  era del cambio climático, la mayoría de nosotros ya está  convencido de que “el clima ya no es como antes” y que sobre  todo  nuestro planeta ya ha sufrido y sigue teniendo alteraciones significativas. Asimismo, cada día escuchamos noticias tristes sobre devastadores incendios forestales, severas inundaciones, huracanes y tormentas cada vez  más poderosas ytambién tsunamis catastróficos… Esto es  tan así que ya no hay duda de que la creciente acción del hombre sobre su medio ambiente ha causado en gran parte estos fenómenos  cuya sumatoria de daños no solamente se traducen en un balance económico billonario, sino también en consecuencias irreversibles, de las cuales algún día la Humanidad entera se va a lamentar de no haber hecho lo necesario en tiempo suficiente para mitigar y contrarrestar estos impactos. Considerando este panorama de realidades cabe resaltar que afortunadamente existen también un número creciente de constantes esfuerzos, en gran parte realizados por organizaciones civiles y también hay muchas mentes y manos voluntarias, para ayudar a trabajar y sobre todo, crear consciencia con acciones como son por ejemplo: el ahorro de agua e insumos, la recolección de basura, el reciclaje y la reforestación para mencionar algunas acciones.  Como sea, definitivamente a todos nos debería costar muy poco “pensar y actuar verde”, es decir  vivir con un poco más de consciencia ecológica acerca de nuestro  ambiente y tomar acciones sencillas pero que en conjunto ayudarían a disminuir los efectos que ya tenemos, pero los cuales cotidianamente no los consideramos, menos realizamos como por ejemplo dejar el auto en casa y caminar, apagar todas las luces y aparatos cuando no las necesitamos o bien, depositar la basura en su sitio, utilizar menos plásticos y reutilizar y reciclar más diversos objetos… dicho de otra manera, cada uno de nosotros posee la oportunidad histórica de sumarse y contribuir positivamente a preservar y conservar nuestra TIERRA  …

Ahora bien, afortunadamente no son pocos los lugares increíbles que existen sobre la faz de la Tierra y algunos de los más recónditos y por lo mismo a la vez más atrayentes se encuentran en el vasto continente de Asia, incluso en algunas de las zonas de riesgo actual por conflictos de guerra.Un claro ejemplo se daen Yemen, país situado entre el Oriente Próximo y África justo entre la Meca y el Cuerno de África, siendo rodeada y bañada por el Mar Arábigo, el Golfo de Adén y el Mar Rojo. Yemen es un país que durante las últimas décadas ha estado literalmente en el “ojo del huracán” debido a su situación política, la guerra civil en 1994 y las constantes revueltas provocadas por los grupos rebeldes insurgentes, ocasionando a la vez crisis humanitarias que además están poniendo en peligro sus recursos naturales. Específicamente analicemos el caso de la Isla de Socotra situada geográficamente en la plataforma continental africana y que constituye uno de los últimos paraísos naturales y un verdadero lugar de ensueño, prácticamente sacado de la imaginación de uno de los grandes autores de la literatura de ciencia ficción, Jules Verne, como si fuera “Un pedacito del Centro de la Tierra” y habitandosobre ella, escondida una misteriosa su fauna y flora realmente sorprendentes y especialmente raras y exóticas, la que según algunos viajeros e investigadores representa por su extraordinaria biodiversidad “El Galápagos en el Océano Índico…”

Paradójicamente en este país como si fuera el otro lado de la moneda, existen opuestos a la miseria, inestabilidad, violencia y crisis que aún prevalecen en partes de Yemen lugares como Socotra que constituyeun baluarte natural de más de 3,600 km² de extensión y llena de vida silvestre única y particularmente espectacular, por lo que en 2008 fue declarada por la Unesco como “Patrimonio de la Humanidad” siendo sumamente atractivo poder visitarla y recorrerla. En ella se encuentran alrededor del 90% de toda la biodiversidad de reptiles y también el 95% de todos los caracoles del mundo, envueltos por playas prístinas enmarcadas por unas dunas misteriosas de forma de medialuna, llamadas “barhan” y también cierran el marco  y el horizonte en Socotra fascinantes montañas. Sin embargo para muchos viajeros una de las mayores atracciones representa el famoso y hoy ya icónico árbol de esta isla, “el árbol de botella”, también llamado según las leyendas “árbol de sangre de dragón”, científicamente identificado como  “matorral de xerófilo”, cuyas copas se extienden como un enorme paraguas, como si quisiera transmitirnos directamente un mensaje de conservación y protección de esta naturaleza tan singular que aún existe en  la siempre enigmática Arabia.

Socotra es la isla principal del archipiélago y junto a esta se encuentran también las pequeñas islas: Abd Al Kuri, Samha y Darsa. Un enclave hasta hace poco alejado de casi todo, principalmente por su clima árido y semiárido tropical monzónico. Por esta razón entre los meses de junio a septiembre la isla era prácticamente inaccesible por la fuerza del viento y potente oleaje. El extraño paisaje de la isla nos puede recordar esos escenarios de películas de ciencia ficción y su relativo aislamiento geográfico y geológico refuerza esta ilusión; es más, en el pasado sólo se podía acceder a ella  por barco y la mayoría de sus habitantes vivieron por largo tiempo  sin electricidad, corriente de agua, y mucho menos carreteras pavimentadas, recordándonos un estado primitivo o arcaico. Socotra es especial en muchos los sentidos y su clima extremo favoreció el desarrollo de un flora y fauna extraordinaria, pero también extremadamente vulnerable a los cambios de temperatura  y a la vez como una advertencia de la naturaleza misma a la Humanidad para cuidarla y protegerla como si fuera “Un pedacito del Centro de la Tierra”, velada y secreta frente a las costas de la milenaria Arabia, tierra de la Reina Saba y de las épicas “Mil y unas Noches” y también como si hubiera entrado un rayo de luz de luna y esperanza por una rendija de la  actual “Caja de Pandora” que guarda la fragilidad y vulnerabilidad de nuestros ecosistemas…

P.S.:http://www.cambioclimatico.org/contenido/10-medidas-concretas-para-ayudar-frenar-el-cambio-climatico

https://es.gizmodo.com/asi-es-socotra-la-isla-de-las-especies-perdidas-y-muy-1747541381

https://www.xatakaciencia.com/medio-ambiente/la-sangre-de-dragon-solo-puede-encontrarse-en-un-rincon-del-mundo-la-isla-de-socotra

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