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El Golfo más querido

Escrito por Ramón Ojeda Mestre en Lunes, 06 Julio 2020. Publicado en Artículos de opinión en BCS, Columnistas, Columnistas BCS , Cultura, Opinión, Política

Turismo en las Islas del Golfo de California - TuriMexico

Cuando vemos todos esos edificios que han violado la altura máxima reglamentaria a base de contubernios o colusiones con las autoridades municipales, estatales o federales en distintos momentos, pero con resultados iguales, sentimos tristeza, coraje, decepción, o vergüenza por nuestros gobiernos, cabildos, Congresos y nuestros empresarios y colegios de profesionistas. Las evidencias de la corrupción permanecen y los efectos deletéreos también.

Pero cuando observamos lo que entre todos los ciudadanos, las empresas, los hoteles, los barcos, los gobiernos, los pescadores, los drenajes, los plásticos, la basura y todas las mujeres y los hombres que vivimos o hemos habitado en las márgenes del Golfo de California le hemos hecho a este mar sagrado y generoso, entonces la ira se convierte en rabia y la tristeza en una depresión de lo que le estamos haciendo a nuestros hijos al destruirles algo tan maravilloso y benéfico como el mar. 

Ninguno de nosotros sabemos cuánto mide el Golfo de California en superficie, si buscamos en internet, la WWF nos dice que tiene 258,593 km2 de superficie, con más de 900 islas protegidas, pero en la misma página dicen que “las 244 islas, islotes y áreas costeras del Golfo de California fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2005.” Una contradicción que permea en otras páginas. 

También esta organización sostiene que Es el único mar que pertenece a un sólo país y es 100% mexicano. Su cuenca es formada por los estados de Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Nayarit. Cuenta con 19 Áreas Naturales Protegidas, 10 de ellas con categoría de Reserva de la Biosfera (24% de las Reservas de la Biosfera mexicanas) y que Alberga a Isla Tiburón, la isla más extensa de México (1,208 km2).

También sostienen que este magnífico mar alberga 36 especies de mamíferos marinos; 31 especies de cetáceos; cinco de las siete especies de tortugas marinas del mundo; más de 700 especies de peces, incluyendo tiburones; 210 variedades de aves, y poco más de 6,000 especies de macroinvertebrados.

Pero, si usted va a la página de Wikipedia, en ella se sostiene que tiene 177,000 Km2 de superficie, más de 80,000 Km2 de diferencia!!!!! Basados en el estudio de Nix, Rebekah K. «The Gulf of California: A Physical, Geological, and Biological Study» (PDF). University of Texas at Dallas. Consultado el 11 de noviembre de 2015. Y agrega que tiene 1126 km de largo y una anchura máxima de 241 Kms. En sus aguas se encuentran las siguientes islas pertenecientes al estado de Baja California y administradas por el municipio de Mexicali: la isla Ángel de la Guarda, Montague, Gore, Consag, El Huerfanito, Miramar, Coloradito, Encantada, Pómez, San Luis, Mejía, Granitos, Navío, Pelícano, Alcatraz, Coronadito, Smith, Pond y el grupo de islas e islotes que se encuentran dentro de la bahía de los Ángeles. Al estado de Baja California Sur pertenecen las islas de: Carmen, Cerralvo, Coronados, Espíritu Santo, Monserrat, Partida, San Diego, San Francisco, San José, San Marcos, Santa Catalina, Santa Cruz; y al estado de Sonora las islas Huivulai, San Esteban, las San Jorge, San Pedro Mártir, San Pedro Nolasco, la isla Tiburón, la cual es la más grande de México seguida por la Isla Ángel de la Guarda con 895 Km2.

 

Para que nos demos una idea, el municipio de Nezahualcóyotl en el Edomex y que tiene más de un millón de habitantes, cabría casi veinte veces en la Isla Tiburón, es decir, con la densidad demográfica de Neza, esta Isla del Golfo de California podría albergar a veinte millones de personas. ¡De ese tamaño! El Estado de Baja California tiene apx. 71,450 km² y el glorioso estado de BCS tiene 73,909 km2 apx. según el Gobierno del estado, pero el Inegi dice que mínimo tenemos 70,913.4 KM2. Ya ve qué en esta etapa de nanotecnología, de satélites y de GPS es tan difícil medir el territorio nacional. El hecho es que tenemos de Superficie continental, 1´960,189 KM2 y de mar, que significa Zona Económica Exclusiva (incluye islas y mar territorial), contamos con 3´149,920 Km2, así como lo lee, tenemos más mar, que tierra, pero no lo cuidamos. 

Las mareas de este maltratado y explotado Golfo se encuentran entre las mayores del planeta, pues se han medido fluctuaciones de hasta nueve metros en su extremo norte. Goza de una inmensa concentración de organismos microscópicos y de una extraordinaria diversidad biológica gracias a la abundante luz solar y a las aguas ricas en nutrientes. La formación del golfo de California inició hace unos 130 millones de años, en plena era Mesozoica, debido a que una masa de tierra, que posteriormente sería la península de Baja California, empezó a separarse del continente a causa de una serie de movimientos tectónicos originados por lo que hoy conocemos como falla de San Andrés, adquirió sus características actuales hace aproximadamente 4,5 millones de años. 

En concreto, algo grave está ocurriendo en nuestro malquerido Golfo de California. En un comparativo que hace el Cicimar y otras instituciones, dos cosas están pasando como para ponerse a llorar o a pelear: uno, está calentándose más el agua y dos, se está perdiendo la clorofila en la superficie, entre otras cosas, porque todos los asquerosos pseudo drenajes de Los Cabos, La Paz, Loreto, etc., todos, van a dar al Golfo de California sin tocar banda, es decir, sin tratamiento adecuado, o en el mejor de los casos al Océano Pacífico. Las mejores plantas de tratamiento están obsoletas y entonces llega la materia fecal y los desechos al mar y se va acidificando con la basura y restos de comida. No me haga mucho caso, yo sólo repito lo que dicen los expertos, pues yo nada más soy un aprendiz, igual que usted bella señora.

Más acidez, menos adecuadas condiciones para la vida de peces, plancton, microrganismos, moluscos, etc., agréguele cada vez más lanchas o yates o como se llamen las que van dejando su tornasolado aceite en el mar, los que vamos tirando nuestras latas de cerveza o de refrescos o los pañales, o las envolturas de papitas y comida chatarra o lo que sea. Nada más para que se dé un quemón como decimos en Zongolica, conocida como la Roma de la montaña veracruzana, en los últimos diez años treinta millones de humanoides hemos ido al mar partiendo de Los Cabos y hemos dejado nuestra impronta en el mare nostrum del Golfo de California o el Mar Bermejo como lo dijera mi inmortal amigo Jordán.

¿Qué daño nos hizo este hermoso grandulón que es el Golfo para que lo tratemos tan mal? Si lo único que nos ha dado son: ¿sonrisas, sol, alegría, amor, sexo, cultura, alimento, deporte, emociones y cariño? Dios mío, perdónanos, no sabemos lo que hacemos.

 

 

En concreto, algo grave está ocurriendo en nuestro malquerido Golfo de California. En un comparativo que hace el Cicimar y otras instituciones, dos cosas están pasando como para ponerse a llorar o a pelear: uno, está calentándose más el agua y dos, se está perdiendo la clorofila en la superficie, entre otras cosas, porque todos los asquerosos pseudo drenajes de Los Cabos, La Paz, Loreto, etc., todos, van a dar al Golfo de California sin tocar banda, es decir, sin tratamiento adecuado, o en el mejor de los casos al Océano Pacífico. Las mejores plantas de tratamiento están obsoletas y entonces llega la materia fecal y los desechos al mar y se va acidificando con la basura y restos de comida. No me haga mucho caso, yo sólo repito lo que dicen los expertos, pues yo nada más soy un aprendiz, igual que usted bella señora.

Más acidez, menos adecuadas condiciones para la vida de peces, plancton, microrganismos, moluscos, etc., agréguele cada vez más lanchas o yates o como se llamen las que van dejando su tornasolado aceite en el mar, los que vamos tirando nuestras latas de cerveza o de refrescos o los pañales, o las envolturas de papitas y comida chatarra o lo que sea. Nada más para que se dé un quemón como decimos en Zongolica, conocida como la Roma de la montaña veracruzana, en los últimos diez años treinta millones de humanoides hemos ido al mar partiendo de Los Cabos y hemos dejado nuestra impronta en el mare nostrum del Golfo de California o el Mar Bermejo como lo dijera mi inmortal amigo Jordán.

¿Qué daño nos hizo este hermoso grandulón que es el Golfo, para que lo tratemos tan mal?  ¿Si lo único que nos ha dado son: sonrisas, sol, alegría, amor, sexo, cultura, alimento, deporte, emociones y cariño? Dios mío, perdónanos, no sabemos lo que hacemos.

La pesca está disminuyendo, la contaminación aumentando, la ignorancia o desprecio hacia el mar ya se vio en el Covid, los plásticos fueron sólo una llamarada de petate de los gobiernitos atolondrados y corruptos, los drenajes siguen sin control, las “marinas” son estacionamientos sucios y descontrolados ambientalmente, los esteros son presa de los regidores centaveros y mentirosos, los basureros nauseabundos de Palo escopeta, La Candelaria, Caduaño, La Ribera, Todos Santos, Miraflores, Santiago y El Ranchito son viles tiraderos de basura a cielo abierto que no cumplen con la norma 083, por la mochada que reciben diario los “servidores” municipales y todo ello llega en horas convertido en lixiviados al mar, por superficie, por vía freática o subterránea o por evaporaciones o efluvios e incendios.

¡Golfo de California, no te merecemos, ya no podemos hacer nada, pues a unos corruptos siguen otros, y a unos ciudadanos tolerantes y apocados, seguimos otros! Ojalá llegue pronto la dictadura ambiental.  Ojalá no sea demasiado tarde, pues ya estamos enfermos.!

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Acerca del Autor

Ramón Ojeda Mestre

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