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Identidad revelada

Escrito por Marcos de Jesús Roldán en Miércoles, 06 Mayo 2015. Publicado en Cuento, Literatura

"A través de tus ojos" Alberto Padilla 60 x 120 cm. Técnica: óleo sobre tela

 

Para ti, que estás lejos

 

 

“Querida mía: No eres tú, soy yo. La que está en la oscuridad. La que los mira con recelo, con envidia. La que lo tuvo antes que tú.La misma insumisa que no se conformaba con verlo comer y dormir: Necesitaba un Adán más hambriento. Hambriento de saber, sentir y conocer... hambriento de mí.Por eso estás aquí. Por eso llegaste, no eres más que una sustituta. Un reemplazo. Un trozo de carne y hueso, una costilla.Yo soy pasión. Yo soy espíritu. Yo soy la que piensa, la que siente. Tú eres la que está a su lado. Yo soy la amante, tú la consorte.Pero no te odio. Ni te culpo.Anda, te demuestro mi amistad con estas manzanas. Sí, claro que las puedes compartir con él. Me dará gusto saber que las ha comido.
Sin rencores ¿Amigas?Cariñosamente,Lilith”

Doblé la carta, tratando de rehacer los dobleces originales, “sus dobleces”. Estaba en las bolsas del mandado, entre las manzanas que le encargué para la ensalada. No dice mi nombre pero está escrita para que alguien la lea y ese alguien soy yo, sin duda. Imaginaba que andaba saliendo con otra pero no quería creerlo, aceptarlo. Bien dicen que la intuición de una mujer nunca falla, es como un sexto sentido ¿Y ahora qué vamos a hacer cuando se entere el marido de ella? Seguro que nos va a pedir la casa, no sería para menos. Si yo fuera él haría lo mismo ¡Por supuesto que sí! Pero ¿Qué le voy a decir a los niños? De por sí se la pasan como perros y gatos y ahora que sepan que ya no van a tener cuartos separados, va a ser peor. No puedo mentirles pero tampoco exhibir a su padre y a esa arrastrada. Porque no es más que una sabandija, una alimaña ponzoñosa, una víbora que se enredó con mi marido y ahora lo tira como si fuera su cuero viejo… ¡Eso es! Diré que nos mudaremos a otra colonia por culpa de la serpiente que quiso morder a Papá, pero él me va a escuchar y vaya que le va a costar caro, lo haré pagar con sudor y lágrimas cada una de las caricias que le dio a esa maldita de la Lilith, pinche Adán… ni que estuviera más buena que yo.

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