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¿LECHE DE CLON?.. ¡PUES SI!

Escrito por Maricela Chávez Gámez en Jueves, 24 Noviembre 2016. Publicado en Ciencia, Tecnología

Es innegable que los diseños divinos o llámense "de la naturaleza" son impresionantes. Cuando el pincel de Dios trabaja, los hombres nos quedamos con la boca abierta ante el despliegue de maravillas que de pronto se presenta ante nuestros ojos, los ejemplos  son innumerables y van desde lo infinitamente pequeño hasta enormes maravillas que nos conmueven hasta lo indecible.

Ya cuando la ciencia avanza y avanza en un afán de competir con el poder creativo de lo intangible, es cuando decimos: ¡paren el mundo que me quiero bajar!. No sé si me asusta o me preocupa, el hecho de que los laboratorios y los genios de hoy no acaben de sorprendernos con tanto logro científico;  ahora resulta que ya tenemos vacas que dan leche igualita que la humana… o sea, en pocas palabras ya no se va a ocupar la chichi de la mamá para alimentar al niño... ¡válgame Dios! y no nomás con las vacas... ya le experimentan a todo, cerdos, ovejas, caballos, cruza de especies, resucitación de animales extintos por su adn, etc… y la verdad yo si vi Jurasic Park… Y no me gustan los dinosaurios, tanto avance de las ciencias pueden tal vez traernos consecuencias imprevisibles ¿no?

Los atenuantes dicen por supuesto muchas cosas en positivo, que si la evidencia genética o adn sirve para salvar especies en peligro de extinción, que si ayuda en casos criminales, que si los apoyos para lograr la perfección, la salud o tal vez la juventud eterna del ser humano, que podríamos tener asegurada la población de osos panda o hasta tal vez revivir al pájaro dodo y mil cosas más… Pero igual, regreso al inicio cuando digo que a veces asusta cuando no parece que se pongan límites.

Hace más de 15 años la humanidad se sorprendió cuando nació Dolly, la primer oveja clonada del planeta, pero no la ordeñaban; más tarde en Nueva Zelanda nació la vaca Daisy (conocida como la vaca mágica) con los mismos métodos aunque mejorados,  supuestamente buscando que su leche no produjera alergias y fuese apta para quienes no toleran la lactosa porque los científicos lograron que Daisy estuviera libre de la proteína beta-lactoglobulina. El estudio se publicó en la revista científica “Proceedings of the National academy of Sciences” (PNAS) y uno de sus impulsores, Warren McNabb, explicó cómo fue el proceso: “Daisy produjo un vaso de leche diario durante cinco días. Una cantidad más que suficiente para analizar si la leche contenía la proteína beta-lactoglobulina”

Pero como en América también se cuecen habas, ni tarda ni perezosa la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, presentó a la ternera Isa, (del acrónimo de las siglas del INTA y la USAM),  fruto de una clonación de genes bovinos con humanos llevada a cabo por científicos locales con el fin de obtener una vaca que produzca leche maternizada.

Isa nació  en 2012 en un campo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta),  y se esperaba produjera, “una leche similar a la humana,”  que ayudaría a los niños a nutrirse de hierro y otros agentes de inmunidad contra enfermedades,  para contribuir en la lucha contra la mortalidad infantil. Su leche podría servir como suplemento para los bebés cuyas mamás no pueden amamantarlos.  Germán Kaiser, Nicolás Mucci, miembros del Grupo de Biotecnología del INTA de Balcarce; y Adrián Mutto, de la Universidad Nacional de San Martín; son los "padres" de Rosita Isa, como bautizaron a la ternera, que es el primer animal clonado por el Estado argentino. Con esto, Rosita pasó a ser la única vaca clonada en el mundo con genes bovinos y humanos. Es decir, da leche similar a la de las hembras de raza humana, me da cosa... perdida en mi ignorancia sobre la clonación, no se la daría a mis chamacos... lo bueno es que ya no tengo a quién criar.

Rosita no es la primera vaca a la que se le introducen genes para que produzca leche enriquecida. Lo que convierte esta experiencia en una novedad es que es la primera vez que se introducen en un animal clonado dos genes diferentes en un único evento (proceso) de inserción y por eso es única a nivel mundial.

Ya antes se habían realizado otros experimentos destinados a crear vacas transgénicas con fines medicinales. En agosto de 2002, nació Pampa, primera ternera clonada en América Latina y fue un experimento llevado a cabo por expertos del laboratorio local Bio Sidus con el fin de obtener leche bovina que tuviera  la proteína de crecimiento humano “GGH”.  Hoy, las descendientes de “Pampa,”  siguen produciendo leche de la que se extrae esa proteína para producir a menor costo las medicinas para niños con deficiencias de crecimiento.

 Los gauchos siguen entrados en eso de las clonaciones y trabajan con fiereza en clonar caballos y toros seguramente para mantener su fama de grandes productores de carnes para la parrilla. En poco tiempo estas experimentaciones dejarán probablemente de provocarnos sorpresa, miedo, orgullo, horror o cualquier cosa de esas... pero por lo pronto, mantengo mi preferencia sobre el regalo divino de ver la belleza de la maternidad con los plebes colgando de las tetas de sus madres. No estamos lejos de la clonación de humanos, ya la ciencia se ocupa de eso, veremos cómo responde la Madre Naturaleza.

 

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