
Palabrario Californio: ¡AH, QUÉ PALOMILLA TAN VACILADORA!

José Antonio Sequera Meza
Te invito a adentrarte en esta selección de conceptos californios y, especialmente,
sudcalifornianos, presentada a partir de definiciones pensadas para niñas y niños. La
intención es ofrecer un punto de partida accesible y curioso para que las y los pequeños lean
y comprendan palabras propias de nuestra California.
Al mismo tiempo, es también una invitación para quienes ya no son niños, pero desean
reencontrarse con nuestros giros lingüísticos, propios dentro de la lengua española. Estos
vocablos forman parte esencial no sólo del español hablado y escrito en México, sino de la
identidad lingüística del norte y noroeste del país, donde California ocupa un lugar
fundamental.
Los textos se presentan tal como fueron publicados en el libro Palabrario Californio (para
niños y no tan niños), editado por Samsara. Al final encontrarás la página web y el código
QR donde puedes adquirirlo y conocer más.
¡AH, QUÉ PALOMILLA TAN VACILADORA!
Una palabra muy particular y simpática: palomilla. Esta palabra se utiliza con frecuencia en
el norte de México y, aunque también se ha escuchado en otras regiones, no tuvo la misma
difusión.
Cuando decimos: ¡Ah, qué palomilla tan vaciladora!, nos referimos a una persona o grupo
de personas juguetonas, bromistas o que gustan de hacer travesuras. Es una expresión que
transmite familiaridad y diversión, usada para describir a alguien con carácter alegre y
desenfadado.
La interjección ¡ah! acompaña esta frase para expresar asombro, sorpresa o incluso
complicidad. Así, si alguien realiza algo gracioso o inesperado, podemos emplear esta
expresión para remarcar el tono jocoso de la situación.
Agradezco tu interés y espero que disfrutes cada una de las acepciones reunidas en este
apartado, que la página Sudcalifornios ha tenido la gentileza de alojar en su espacio digital.








