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Recomendación fílmica: EL SACRIFICIO DE UN CIERVO SAGRADO

Escrito por Johnny Antu-Hap en Jueves, 22 Marzo 2018. Publicado en Arte, Cine, Cultura, Recomendación Cinefila, Recomendaciones

El Sacrificio de un Ciervo Sagrado es la más reciente película del muy celebrado director griego Yorgos Lanthimos, de quien puedo decir que está loco, pero que es un loco que sabe hacer muy buen cine, déjenme explicarles por qué.

Procuraré no profundizar tanto en detalles de la trama, así que no seré muy extenso en la reseña, pero sí muy contundente, como considero ha sido Lanthimos en este su nuevo filme.

En esta historia, Lanthimos nos muestra la relación entre Steven, un prestigiado cirujano, y Martin, hijo de un paciente de Steven que murió en el quirófano; esta relación se ve un poco mermada por el pasado doloroso que los une; y este pasado, una vez que Martin conoce a la familia de Steven, regresa de forma cruel, tan cruel, como sólo la tragedia griega podría describirlo. Podemos ver un mensaje enviado a Steven, siendo Martin el conductor de esta desgracia, de esta maldición, de este sacrificio pedido por el Universo, o por los dioses si ustedes así lo prefieren. También podríamos con esta trama, fácilmente, hacer referencia a un texto bíblico del viejo testamento (del cual a bote pronto no recuerdo, pero que tampoco quiero googlear), que trata de una venganza justa, una justicia divina y sagrada enviada por los dioses, como la única manera que hay para restablecer el orden en el Universo, quitándole lo que él por un error en su vida quitó a otras personas, haciéndolas vivir fuera de la armonía universal. El consuelo no cura, tienes que ver la misma herida en la persona que la provocó para sentirte bien, hablando con una metáfora muy literal.

Lanthimos nos ofrece con esta película lo que pocas veces tenemos la oportunidad de ver en el cine, y es una tragedia en su más nata esencia; no estamos viendo una película cruel, violenta, de venganza, bueno, quizá sí, pero esa no es su esencia, pues su argumento está claramente marcado por esta tradición griega, a pesar de ser una producción netamente hollywoodense (y eso, si me lo permiten, es algo que uno agradece infinitamente, que un realizador mantenga su postura y su discurso a pesar de los millones y actores famosos que trabajen con él, como en su momento lo hiciera Villeneuve cuando emigró del cine indie canadiense en francés que hacía, a cuando realizó sus primeros trabajos con Prisoners y An Enemy, lo de Sicario y Blade Runner 2049, aunque tienen todavía algo de él, la verdad ya no me encantó tanto ahí, algo por lo que ahora ya pasa el también canadiense Xavier Dolan, al cual veremos en su primera producción hollywoodense el año entrante)

Esta película se presentó en el pasado Festival Internacional de Cine de Los Cabos, (mencionar también que su estreno se llevó en Cannes dentro de competencia donde ganó mejor guion), haciendo su premier en México en este espacio (y a como están las cosas, seguramente se estrenará en muy pocas salan comerciales el año entrante en la Ciudad de México), pero no la vi en esa oportunidad por estar en salas viendo otras películas, que dicho sea de paso contó con la presencia de la actriz Nicole Kidman, pero seguro eso ya lo leyeron o me escucharon decirlo en la fan page de mi blog o en alguno de los videos en vivo que hice desde allá, donde también comenté mucho de la mala organización con el asunto de la visita de Kidman al festival, pero bueno. No es hasta apenas hace poco que la pude ver en uno de los cineclubes que suelo visitar cuando me hago algo de tiempo en mi tan apretada agenda, y comentando al final de la película sobre nuestras impresiones, muchos concordamos en algo: en cómo un argumento de tal magnitud, en las manos de un director como Lanthimos, puede ir más allá, me explico.

Hay muchas cosas a comentar, lo primero es el elemento visual, eso siempre se agradece en un director pienso yo, o mejor dicho la propuesta visual en su trabajo, no hacer los encuadres perfectos; Yorgos nos pone en diferentes perspectivas, en diferentes momentos, a veces nos pone arriba observando como deambula el pecador como si fuéramos dioses prejuzgando, gracias a estos elementos uno a veces se siente capaz de saber lo que va a pasar, sin hacer que la película decaiga en su ritmo, o se vuelva aburrida y la haga predecible, porque una cosa es saber qué va a pasar, y otra cosa es que la película va a ser predecible, podemos saber qué va a pasar, pero no sabe cómo va a pasar.

Al igual que en The Lobster (maravilla de película, su primera producción no hecha en su lengua natal, de la cual no les digo más en esta ocasión, sólo que es una joya) las actuaciones me parecen son excepcionales, en particular del joven Barry Keoghan quien interpreta a Martin, y también la actuación de Kidman, todas las actuaciones, muy mesuradas, y sacando esta presión solo cuando es necesario, no hay ninguna emoción de más en este trabajo, es tanto parco como esplendido. El par de chicos que interpretan a los hijos de Farrell y Kidman también muy correctos.

También quiero comentarles algo que raya más en lo personal, y es que la verdad yo a Colin Farrell como actor lo detesto, no hay película donde aparezca que yo pueda decir que me gusta, quizá tolero sus trabajos en London Boulevard y Cassandra's Dream, pero no es hasta que trabaja con Lanthimos que yo le doy en verdad valía a su trabajo, (Nicole Kidman incluso en la mayoría de sus películas comerciales está correcta, Farrell no) y eso supongo es algo que vuelve a confirmar la teoría de que un buen director de cine hace actuar bien hasta a una piedra. También muy interesante volver a ver (aunque sea en una escena) a Alicia Silverstone de quien hace tiempo no sabía nada.

Hacer una película basada en una tragedia griega, con esta trama, y hacer que el argumento te absorba y te enganche, y en verdad la historia no decaiga en ningún instante, es realmente difícil de lograr, y Lanthimos lo logra impecablemente.

En esa sesión de cineclub hablamos mucho también de esta influencia del sonido en la película, de la música atónica, ambiental, que acompaña magistralmente tanto en los puntos claves de la trama, como en otros, pero que no está presente en toda la película; esto, junto con estas tomas nada ortodoxas de Lanthimos poniéndonos fuera de contexto, hizo que también nosotros estuviésemos fuera de lo establecido, haciéndonos aún más y más partícipes, activos como espectadores; hablamos de cómo todo en el ambiente del relato se iba transformando cual iba avanzando la trama, y con cosas tan sutiles, pero muy presentes. Hablamos de cómo uno iba llegando a la conclusión, ya casi al final, y cómo de cierta forma intentabas adivinar, y cómo aunque no fue lo esperado, uno llega a comprender que era como tenía que terminar, no hay más.

Ya para terminar hablábamos mucho de las claras influencias que tuvo Lanthimos en su película, muy evidentes además de la tragedia griego de Eurípides en Agamenón; influencias como lo es el cine de Pasolini, Buñuel, (esto se nota en el surrealismo tan palpable en la cinta) Kubrick, (en más de una ocasión uno recuerda a The Shining en las tomas externas que hace de las casas, más en concreto a mí me recordó mucho un momento cuando el personaje de Scatman Crothers tiene este "resplandor" cuando está de vacaciones y su cara se va deformando al paso que la cámara va haciendo un close-up de a poco a su rostro lleno de terror) y Haneke, al que yo vi muy presente en este trabajo.

Una película que maneja el suspenso, la intriga y la tensión de una forma armónica. Puedo decir que este es un filme demandante, desagradable visualmente por momentos, pero hipnotizante, ¡ojo!, no quiero decir que sea fea visualmente, al contrario, es hermosa, pero ver a niños arrastrándose por el suelo y siendo azotados por su padre mientras les cuenta como masturbó él a su propio padre, es algo no muy convencional, y que puede llegar a ser chocante. Sin embargo en esta película nada esta demás, nada esta porque sí, para cada elemento hay una razón de estar y es claramente justificada.

Definitivamente, El Sacrificio de un Ciervo Sagrado  es asombrosa, bien realizada, con tomas que duran lo que tienen que durar, (salvo las tres primeras tomas creo yo después de la del corazón abierto la cual es absolutamente maravillosa) un manejo de fotografía por demás destacable, se nota aún más la influencia plástica que tiene este señor, (por ahí vi replicar a Hopper creo yo en más de una ocasión) realmente es una película que da cátedra de cómo se deben de manejar las tragedias, no soltar todo de golpe, empezar el primer acto como cualquier otra película, no hay mucho, salvo pequeñas pistas, pero una vez que todo se desata y el carro empieza a subir la cuesta, nada lo para, hasta que ya  está cuesta abajo, y nada lo pueda parar. Una película magistral, en toda la extensión de la palabra.

 

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