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Sí, Usted tiene Oculitis pandémica

Escrito por Ramón Ojeda Mestre en Martes, 27 Octubre 2020. Publicado en Artículos de opinión en BCS, Conoces a Nuestros Colaboradores, Ramón Ojeda Mestre

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No debemos olvidar las cosas buenas que esta maldita Pandemia del Covid nos ha traído, como por ejemplo... como por ejemplo, eeeeeh...no sé, para qué la engaño, si usted ya me engañó a mi. Hago un esfuerzo para recordar algo bueno que me haya traido este contagio que ha asesinado a millones de seres humanos y que ha dejado luto y ruina en nuestros hogares modestos. Nada, como en mi cuenta de banco y en mi tarjeta de descrédito: nada.
 
Extraviamos el ritmo de la vida, perdimos mucho de nuestros escasos bienes, perdimos parte de lo poco de figura que nos quedara, nos acostumbramos a los gritos y roces intrafamiliares, al desorden caótico en los hogares, a cierta fodonguez, a embrutecernos con el zoom, el google meet, con los chats demostradores de nuestra descortesía, de nuestra incultura, de nuesta contumaz falta de ortografia y de los memes y banalidades repetidos ad nauseam; en rebeldía acrítica empezamos a salir a lo tonto y a descuidar distancia y precauciones osculares o faciales, a buscar el alcohol o cualquier estimulante cafeínico o pildoresco y, sobre todo, a creer que ya no tiene caso pensar o reflexionar pues el big brother empresarial o el Leviatán gubernamental lo están haciendo por nosotros.
 
Para las mujeres la pandemia ha sido terrible, para los niños espantosa, para los viejos traviesos, como el suscrito, tremendo, y para los jovenes y adultos el robo de una parte importantisima de sus vidas. Es como estar escribiendo su propio Diario de Ana Frank o Hasta el Miércoles Isabela de Francisco Juliao.
 
La pandemia ha matados amigos y conocidos, además de mantener bajo amenaza a todos cobrándonos "derecho de piso". Nuestro gran ejercicio es pasar de una pantlla grande a una pequeña del celular y viceversa y así día y noche y a destiempos insomnes, pues la noche quedó atrás como dijo  Jan Valtin. La noche quedó atrás (Out of the Night) es una novela autobigráfica escrita por Jan Valtin, cuyo verdadero nombre era Richard Julius Hermann Krebs agente comunista y agente doble en la Alemania nazi, publicada en 1941, tras su abandono del comunismo y su traslado a los EstadosUnidos de América,   está basado en el poema Invictus de  William Ernest Henley, transcribo dos de sus cuatro bellísimas estrofas:
 
Out of the night that covers me,                                                La noche quedó atrás...pero me envuelve,
Black as the Pit from pole to pole,                                             Negra como un abismo entre ambos polos
I thank whatever gods may be                                                   Doy gracias a los dioses, cualesquiera sean,
For my unconquerable soul.                                                       Por mi espíritu indómito
                                                        .
It matters not how strait the gate,                                              No importa cuán estrecha sea la puerta                                             
How charged with punishments the scroll                                 Ni que me halle abrumado de castigos:
I am the master of my fate:                                                        Soy Señor triunfante de mi estrella                             
I am the captain of my soul.                                                       Soy el Capitán de mi espíritu    
 
 
Pero nuestras desdichas pandémicas no terminan aquí y ahora, hic et nunc, algo terrible ha empezado a aparecer: el mal humor, la irritabilidd, el desasosiego o la agresividad repentina de unas y otros, se generan también porque estamos perdiendo la vista, los ojos se van enrojeciendo, volviendose opacos y secos o adientemente lacrimeantes  como en la inmortal obra de John Wolfgang Amadeus Mozart, el Réquiem; que dice           
           
Lacrimosa dies illa
qua resurget ex favilla
iudicandus homo reus.
Huic ergo parce, Deus.
Pie Iesu, Domine,
dona eis requiem. Amen.                                                         
Lleno de lágrimas será aquel día
En que resurgirá de sus cenizas
El hombre culpable para ser juzgado;
Por lo tanto, ¡Oh Dios!, ten misericordia de él.
Piadoso Señor Jesús,
Concédeles el descanso eterno. Amén.
 
 
El texto original de la misa de réquiem, escrito en latín, se atribuye al franciscano italiano Tomás de Celano, no importa, lo trascendente es que usted o sus hijos ya padecen oculitis, aunque suene feo y también empiecen a surgir, de abajo para arriba, como en la 4T, los padecimientos  como las hemorroides que tanto lamentan los políticos y magistrados que se la pasan sentados, aunque tambien los taxistas se quejan de esa dolencia, pero  a nosotros nos preocupa la oculitis que usted ya padece sin darse cuenta y por eso se talla a cada rato las cavidades óculofaciales con las manos polvorientas por estar tanto tiempo en un teclado que evidencia el resultado de que haya tantas calles de arena. Nada más en Los Cabos el 73% de las calles carecen de pavimento y por eso aquí todo mundo pone "los pies en polvorosa".   Los médicos recomiendan para evitar las desprestigiadas almorranas, que se evite estar sentado durante mucho tiempo y hacer ejercicio. Por eso usted tiene que acudir al coloproctólogo y no al oftalmólogo o al otorrinolaringólogo, que son los peores.
 
Si no quiere que sus hijitas o sus niños padezcan oculitis, no los deje estar tanto tiempo embobados y embruteciéndose frente a la compu el celular, la tablet o la laptop, es mejor Top Less dicen algunos. Y usted también deje de estar sometiendo a sus pobres ojos con tanta luz estroboscópica o cintilante e hiperbrillosa de las pantallas digitales o celulares. Y no me salga con que "ojos que no ven corazón que no siente"  o que "ojos que te vieron ir, cuándo te veran volver", nó, "al ojo del amo engorda el caballo" Los teléfonos podrán ser inteligentes o smart phones, pero nosotros no lo somos, no nos dé pena confesarlo o reconocerlo. Observe a sus amigos, familiares o vecinos y vea cuantas tonterías hacen. Bueno, no quiero meterle la cizaña o algo peor, la insidia, pero ellos los critican a ustedes todo el tiempo destacando las tonterías que exhiben durante día y noche sus whatsapps o sus facebooks o sus wannabe exhibicionistas y ramplones.
 
Usted le miente aviesamente a su pareja cuando le dice "I only have eyes for you", no es cierto, usted sólo tiene ojos para el celular y la bazofia cibernética. Con los ojos, no se juega, con los hijos, menos. Ni hijos ni ojos, merecen lo que usted está permitiendo o prohijando. No están ustedes para saberlo, ni yo para contarlo, pero aunque ni sus hijos sean de usted, la está "regando", aquí en entre nos, como me dijo la Chuy Rolland. Si no estuviera mal de los ojos, vería con toda claridad lo que está pasando en el gobierno y en la política y no andaría dando "palos de ciego". Ya dije.
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Ramón Ojeda-Mestre 
Presidente del Centro de Estudios Integrales de Innovación y el Territorio, S.C. 
Guadalquivir 94 
Cd. de México, D.F. 06500 
00 52 624 177 8960 Cel. 
00 52 55 52077984 Directo

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Ramón Ojeda Mestre

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