• werr
  • weee
  • werr
  • wer

La víspera

Escrito por Patricia Valenzuela Lugo en Martes, 14 Mayo 2019. Publicado en Columnistas BCS , Literatura, Narración, Patricia Valenzuela Lugo, Poesía, Poesía de BCS

Me encuentro en la víspera de mi cumpleaños, si, mi madre me trajo al mundo vía parto vaginal un diez de mayo. Mientras la mayoría se preparaba para asistir al festejo de sus crías en las escuelas, ella sufría los dolores de parto para, a las nueve treinta de la mañana en una clínica del IMSS de la ciudad de Mexicali, dejarme ver la luz de este mundo, ahora tan hostil. 

 
Para celebrarlo he planeado darme un regalo muy especial. Mañana saldré a correr sobre el camino que lleva a Santa Águeda; son trece km –partiendo de la carretera, hasta donde está una pequeña capilla-. Bueno, el caso es que hace un par de meses sobre ese mismo camino recorrí 15,6 km y mañana quiero dar mi máximo esfuerzo por superar esa marca y por qué no, completar los 21. Ambiciosa, ¿no? Tal vez.
 
Quiero celebrar así un año más de vida, porque siento que la vida se me va y no quiero que eso pase sin haber hecho tantas cosas que me gustan.
Miedo, nostalgia, alegría, son las emociones que me atraviesan y no hallo como canalizarlas.  Estoy segura que corriendo podré hacerlo. O tal vez escribir -lanzar al viento virtual mi catarsis- ayude también a sacudirme la nostalgia que me tiene bien agarrada ahora.
 
Lanzo pues un pedazo de mí envuelto en letras.  
 
Ha sido un buen año, me siento contenta. He logrado realizar varios proyectos, he viajado, tengo una familia divertida y unida Estoy sana y con energías de seguir con proyectos personales, familiares y para la comunidad. De verdad, la vida me ha tratado muy bien y quiero creer que sí lo merezco, porque me he esforzado por ser una buena persona -ciudadana, pediatra, amiga, compañera de trabajo, mamá y pareja-. Sobre todo he sido buena conmigo, me he querido y de ahí parte todo.
 
Ayer por la mañana antes de salir a trabajar, mientras me preparaba para ello, me vi en el espejo y examiné mi reflejo y sí, mi piel ya no es tan firme y en mi cabeza empiezan a sobresalir cabellos blancos. Tragué saliva y me entristecí. No les miento, no me gusta estar envejeciendo, sin embargo, tampoco me gustaría ser como era hace 10 o 15 años. 
Me gusta la mujer que he deconstruido, me gusta mucho.
 
Mañana –en especial- quiero abrazar a las personas que amo, comer mucho pastel y seguir agradeciendo al Universo la oportunidad de vivir, pensar, soñar.
  
No pido nada, pues ya lo tengo todo.
 
 
"Me niego a vivir en el mundo ordinario como una mujer ordinaria. A establecer relaciones ordinarias. Necesito el éxtasis. Soy una neurótica, en el sentido de que vivo en mi mundo. No me adaptaré de mi mundo. Me adapto a mí misma".   Anaís Nin (1903-1977), Poeta. 

Acerca del Autor

Déje un comentario

Estás comentando como invitado.