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Poesía

Escrito por Patricia Valenzuela Lugo en Martes, 04 Septiembre 2018. Publicado en Cultura, Literatura, Narración, Poesía, Sociedad

El día que descubrí la belleza de la poesía escrita por Giaconda Belli, Sylvia Plath, Nauhi Olin, Elías Nandino, Vicente Huidobro, Nicanor Parra, Alejandra Pizarnik y Alfonsina Storni, por citar a algunos y algunas poetas; mi vida en el mundo de la lectura no volvió a ser la misma. 
 
Descubrí sus letras poco a poquito, cada cual a su tiempo, como si tuvieran cada uno de esas y esos poetas, un motivo especial para revelarse ante mis ojos. 
 
A partir de entonces, en cada uno de esos momentos tan especiales y sublimes, mi existencia tuvo y tiene el alimento que necesitó y necesita para navegar y sobrevivir en los mares más embravecidos. 
 
La poesía es mi tabla de salvación. Lo que me mantiene a flote en espera de que el cielo escampe y  mi mar se torne en calma.   
 
La poesía que leo son pequeñas dosis de felicidad. La que escribo, el ejercicio que utilizo para no ahogarme. 


Caminé por las calles del pueblo
esa tarde de otoño
El sol ya no quemaba
como en agosto con su canícula
Todo lo contrario, sus rayos formaron
una divertida mancuerna con la
brisa que movió las hojas de los árboles
y jugó con mi vestido corto y
revolvió mis cabellos sueltos.
Caminé por esas calles
que me recordaron tu ausencia
Es que ellas guardaron -lo siguen haciendo-
el eco infinito de tu risa indiscreta
y aunque el polvo ya cubrió tus pisadas
seguí tu rastro guiada por la añoranza de tu aroma
la sensación de tu tacto en mi cintura
tu aliento melifluo en mi oreja
Caminé y traté de encontrar tu mirada
en los ojos del vendedor de la esquina
en la del conductor del auto que me cedió
el paso al cruzar la avenida
En la persona que leía el periódico
sentada en nuestra banca preferida
Sin embargo fue inútil
A ti te llevó el olvido
El viento
el mismo que un día te trajo a mí
el que nunca nos regresa al mismo
sitio, ni al mismo puerto
Te fuiste tan lejos que esa tarde
ni pensando, ni buscando, ni extrañándote
ni siquiera sintiendo el mismo sempiterno amor
logré tu regreso ese día, tarde
mientras caminé por las calles del pueblo.

Poema: Olvido.
Por: Patricia Valenzuela.


Calle Solitaria
20-12-2008
Autor: Enrique
Tomada de internet

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