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Sole orto spes, descendente pax

Escrito por Ramón Ojeda Mestre en Sábado, 09 Mayo 2015. Publicado en Anécdota, Arquitectura, Aventura, Belleza, Medio Ambiente

 

 He tenido la oportunidad de acompañar a mi madre, de 91 años, a uno de los lugares más hermosos del mundo en el Océano Pacífico por Todos Santos en BCS. Ese sitio, al cual se llega perfectamente en coche, a pie o en mula (sin ánimus laedendi hacia usted caro leyente) tiene una vista espectacular de 360 grados que permite disfrutar del reventar de las olas en los farallones cercanos o cuando las mismas olas hermanas acarician la interminable playa de arena auriblanca y al seguir el giro natural de la curiosidad visual y hedonista se encuentra uno con cardones, torotes, pitahayas, palo verde, choyas y vaya usted a saber cuántas cosas más, como diría mi amigo Manuel Bobadilla.

El hecho concreto es que en ese montículo, donde hay una palapa extraordinaria de modelo polinesio de 40 metros de altura, al paisaje asombroso se agrega una roca emblemática con un filacterio de bronce que reza: "Sole orto spes, descendente Pax". Este proverbio latino, con dos expresiones ablativas, es un profundo pensamiento que el Licenciado Guillermo Salas Peyró fijó como uno de sus referentes existenciales. Al amanecer: esperanza, en el ocaso: paz. Así traduciría su servidor, pues lo mío, mío, no es el latín sino el latón.

Guillermo Salas, mexicano fuera de serie, cumplió en marzo cinco años de fallecido. Había nacido en 1919 creo que en Durango y tuvo toda una trayectoria de trabajo, creatividad y éxitos. Fue un intelectual, un universitario destacadísimo, un empresario turístico y hotelero, desarrollador y promotor cultural, pero sobre todo fue un gran líder de la industria radiofónica y amigo sin par. No nada más fundó Radio Mil y la hizo una de las cadenas de radio más importantes del México a fines del siglo pasado, sino que hizo la primera estación de FM en nuestro país ya de manera formal.

Un tipazo en toda la extensión de la palabra. Fundó un grupo, que duró muchos años, de personajes destacados solamente para ver cómo ayudar a México y los reunía cada dos meses o de manera cíclica. Me hizo el honor de invitarme varias veces como observador y siempre veía al Rector de la UNAM y a otros figurones muy prestigiados.

Para 1942 funda el Núcleo Radio Mil, hace la estación del mismo nombre, Radio Sinfonola, Radio Eco, Radio Onda, La Pantera, y las primeras estaciones de frecuencia modulada en México que fueron Estereomil y luego Sonomil 101, que eventualmente se convertiría en Rock 101 nos recuerda Néstor Hernández desde la FES Acatlán donde tenemos el honor de ser maestros de hace muchos años. En 1955, el caballeroso y culto Guillermo Salas Peyró logra darle un real impulso a la FM al instalar, en el DF, la XEOYE-FM, primera emisora en América Latina que transmite en sistema estereofónico.

Con él se forjaron grandes estrellas de la radiodifusión ElvyMelgosa, Roberto Anaya, Gustavo Alvite Martínez, Bolívar Domínguez Maquivar, Agustín Romo Ortega, Manuel Vivian, Sergio Villarreal, y magníficos periodistas: Isabel Álvarez de la Pesa, Virginia Bello Méndez, Amalia Frías Santillán, Perla Xochitl Orozco, Laura Pérez González, Aida Solís Manjarrez, Antonio Barragán, Juan José Bravo Monroy, Enrique Garay, Edgar Hernández, Luis Lara Ochoa, Roberto Pérez Hernández, Jorge Rocha y desde luego Teodoro Rentería Arróyave.

Es de absoluta justicia recordar a este tipo de empresarios que amaban a México porencima de todo y que dejó en sus hijos Fernando y Guillermo a dos líderes de la modernidad y que, en gratitud que mucho les honra, han colocado esa frase señera en esa acrópolis majestuosa.

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Ramón Ojeda Mestre

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